domingo, 4 de mayo de 2014

¡No eres mi tipo!

Porque eres ilegible, muy alto, demasiado bold, no estoy buscando a alguien como tú en este momento, no eres tú, es mi diseño.

¡Claro! Me refiero a la tipografía, algunas veces los diseñadores tratamos de fijarnos en el más mínimo detalle de nuestro trabajo, una parte de ellos le da importancia a la imagen pues seguramente están regidos por el dicho “Una imagen dice más que mil palabras”. ¿Pero es cierto esto?

Para comprobarlo podemos escarbar un poco en nuestra memoria, me refiero a la corteza, ubicada dentro de nuestra cabeza, no a la que usas frecuentemente para intercambiar archivos o guardar documentos importantes que cuando un día desaparecen y no hay respaldo, la muerte es lo siguiente. Es necesario recordar el sentimiento que existe cuando terminas de leer un libro, el texto se ubica un poco abajo de la mitad de la hoja, ¿Lo sientes?, ahora imagina que estuviera la última palabra del libro ubicada al final de la hoja, el sentimiento obviamente no es el mismo, las palabras y su estética tienen un significado muy ambiguo en cada una de las personas, ni hablar de lo fonético, mientras que las imágenes tienen limitantes, es decir podemos construir campos semánticos de lo que observamos pero el desenlace será idéntico.

En los 90´s hubo un caos total por lo anterior planteado pues supongamos que la máquina que crea tipografías se averió y comenzó a  diseñar y diseñar….

Los diseñadores se tomaron muy enserio las cosas, y no es que no sean serias, pero añoraban más que un buen diseño, querían la exclusividad, ser únicos en el mundo y brillar por una estética y linda letra acorde a su trabajo, prácticamente eran mensajes subliminales dentro del diseño, el rostro de los diseñadores estaba  plasmado en los patines de una letra. Estas letras quedaron en el diseño, solo ahí y no prosperaron, pero no era la única forma de brillar, un buen diseñador es también un excelente improvisador, digo excelente porque ni se nota.

Los juegos tipográficos son muy divertidos y te sacan un poco de la rutina, consiste en jugar con el orden de una palabra, para esto hay un par de reglas a seguir, un ejemplo puede ser incluir el significado y significante en la palabra, invertir letras, destacar letras, incluir figuras etcétera.




Cuando no se tiene tiempo para generar una tipografía que quizá pase al olvido es una buena forma de encontrar la autenticidad, por otro lado estaríamos agradeciendo a los maravillosos tipógrafos que comenzaron con esto, y no echaríamos en saco roto su trabajo.


 A comienzos del 2000 ya se habían asentado las cosas, cada tipografía había encontrado su lugar, la máquina que estaba averiada ahora ya corría con menor velocidad y hacia cosas grandes con lo que se tenía, el único inconveniente era el formato, me refiero a lo digital. Si bien en el periodo en que se exigía una mayor importancia a los tipos la balanza se inclinaba a su favor, lo demás venía siendo una plantilla en donde solo se colocaba la tipografía, ahora la balanza comenzaba a moverse de nuevo. 




Siempre si eres mi tipo

Haciendo un resumen de la importancia que tiene la tipografía para un diseñador, al principio debo decir que ese era su mundo, olvidaron un poco los demás componentes, después jugaron con lo que tenían, la siguiente etapa innovó por completo los tipos, haciendo unos muy simples, algunos ilegibles, regresaron las viejas tipografías, similar a la situación que se vive hoy en día en cuanto a la moda, ¿Cuál es el cambio ahora?

Lo tangible e intangible, eres mi tipo pero vives en España y solo me puedo comunicar contigo por Facebook. Ya encontramos a alguien, la cuestión ahora es el formato, sirve para un objeto que se puede palpar, pero en lo virtual no pasa lo mismo.

La globalización alcanzó a la tipografía, los ordenadores hicieron más fácil la producción del diseño, como todo lo que causa un bien, también causa un mal, ahora somos víctimas de un diseño mal echo. ¡Sí! Con mi Mac puedo hacer maravillas, pero cualquiera podría hacerlo, es más cualquiera puede hacerse llamar diseñador. ¿Qué nos diferencia? El orden, crear debates sobre que tipografía va mejor, sensibilizarnos ante nuestro trabajo,  que algunos crean y otros solo innovan,  pienso yo que crear es mejor.





En tu foto de perfil te veías diferente.
Lo mismo pasa con un diseño web, las tipografías deben de ser minimalistas, los fondos deben adecuarse a la letra, y todo esto debe tener pocos recursos para que la página no tarde mucho en cargar. Ya tenemos muchos deberes

La frase “Una imagen dice más que mil palabras” ahora se fusiona, si pensaban que todo lo iba a arreglar la computadora, están en lo incorrecto, la tecnología nos facilitó algunas cosas pero abrió la caja de pandora y ahora no sólo hay que encontrar una buena letra, se tiene que adaptar a su presentación digital (tomando en cuenta que cada día aumenta el número de personas que utiliza anteojos y cuidar que un diseño web no contenga colores de la muerte como lo son el amarillo en su más grande esplendor o el verde), a la impresa, el tema, target, hay que jerarquizar el texto y la imagen…    

La imagen y las palabras lo dicen todo.


1 comentario:

  1. Muy interesante la forma de abordar el tema, este paret donde acotas el juego con la tipografía me parece muy valiosa,ya que de alguna manera orilla a una busca mas original y creativa,algo de lo los "paqueteros" carecen
    Gracias
    Las evaluaciones las daré personalmente

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