- Un nuevo humanismo Sans-serif -
Ahí viene la A...
“… la letra había de ser un vehículo invisible cuyo destino era primordialmente servir de transmisor de los contenidos.”
Lo que me parece incoherente y hasta cierto
punto ridículo es la idea de que la tipografía deba de ser considerada como un
vehículo invisible cuando es la letra la presentadora hacia cualquier texto,
antes de leer lo primero que distinguimos en el soporte, tanto físico como digital,
son las formas, las letras como tal.
Siguiendo con esta idea más bien habría que dar a la tipografía así
como a sus diseñadores la importancia que merecen; como bien lo dice Zuzana
Licko,
“un diseñador grafico obtiene prestigio por un logo, aún cuando la mayor parte de su carácter proceda de la tipografía”,
el diseñador en la mayoría de
las ocasiones toma prestadas fuentes y las dota de tal protagonismo en sus
diseños, que es lo que tiene mayor fuerza dentro de estos (aun cuando no haya
sido su intención inicial) y no es que
este mal usar las fuentes existentes, porque para eso fueron creadas, lo que
esta mal es devaluarlas con ideas superiores por parte de quienes las utilizan.
Junto con ese punto, en el que la tipografía se torna tan
importante, me parece bueno hablar del carácter icónico que una fuente puede llegar
a tomar. Lo que sucede, es que es muy común que una persona identifique un tipo
de letra por haberlo visto en algún cartel, en un anuncio o porque forme parte
de la imagen de una empresa o marca.
Pera las tipografías no solo es importante el ser reconocida o
volverse un tanto icónica; uno de las características
o puntos a tomar en cuenta a la hora de diseñar una fuente tipográfica es la
legibilidad, ya que si las personas no son capaces de tener una facilidad a la
hora de su lectura la tipografía ocasionaría que el lector se cansase mientras
trata de decodificar el diseño mientras analiza en contenido.
“Uno de los retos que se plantean quienes están generando la mayoría de las tipografías es el de conseguir que cuando se utilicen el resultado sea una lectura confortable, sobre todo si se aplican a grandes bloques de texto”.
Por otra parte, aún cuando la injusticia del anonimato envuelve a
los tipógrafos, siento que su objetivo al crear una fuente tipográfica no era
el de ser reconocidos por haberlo hecho si no lograr que esa fuente fuera capaz
de ser aceptada y explotada con fines tanto comunicativos o estéticos. Sin
embargo, es justo también conceder los aplausos al diseñador tipográfico, ya
que sin ellos no contaríamos con tal riqueza tipográfica de la que actualmente
podemos valernos.
Así como los lectores tienen necesidades en cuanto a la legibilidad
de las fuentes, nos encontramos con diseñadores como con usuarios afectos a
tipografías que son el resultado de procesos manuales para algunos “no
diseñados”, con esto los diseñadores de estas fuentes buscan alternativas
joviales y divertidas en contraparte al grupo de personas que aluden al
carácter de legibilidad y se refugian en tipografías clásicas.
VS.
Tal y como mencionan en la lectura, algunos diseñadores ya optan
por dejar de lado el uso de la retícula y junto con esto, actualmente ya no
solo los diseñadores tipográficos se encuentran involucrados en esta tarea,
ahora ya se pueden encontrar trabajos sumamente atractivas en los que se
encuentran involucrados artistas visuales, industriales y demás, volviendo a
las creaciones tipográficas propuestas riquísimas y por supuesto interesantes y
capaces de nutrir tanto documental como visualmente.
Mei Linn Chan (2013)
Sabeena Karnil (2011)
Y es que
lo que pasa es que la tipografía efectivamente es un vehículo entre diseñador, contenido
y receptor, pero este vehículo puede ser elegido o modificado de acuerdo a
muchas cuestiones; por ejemplo, el tipo de receptor o el contenido. “Los
diseñadores están cualificados para pensar visualmente. La apariencia
inmediata, forma, color y textura del texto…”, gracias a esto y a que muchos
diseñadores se atreven a adentrarse en el diseño de tipo, no como especialistas
sino como una aportación más para el proyecto en el que estén trabajando es que
hoy en día se conocen sinfín de tipografías.
“Educar y concientizar a los diseñadores” Esta
es la solución que Zuzana Licko propone para resolver problemas del diseño
tipográfico como lo son la “piratería” y el infra reconocimiento de los
diseñadores. En mi opinión la mejor solución y con la que se obtendrían mejores
resultados, mejores personas, mejores diseñadores y por lo tanto mejores
diseños.





































